Aroma Hispana: distribuidor oficial de Vivasan

Aroma Hispana – Distribuidor oficial de Vivasan en España


Volver a la rutina también es cuidar


Sueño, higiene, cabello, piel y pequeños hábitos para empezar el curso con bienestar.


VOLVER A LA RUTINA TAMBIÉN ES CUIDARSE

Septiembre tiene algo especial.

Después de semanas de horarios más relajados, noches largas, comidas diferentes y días sin tanta planificación, llega de nuevo el momento de preparar mochilas, recuperar horarios y volver poco a poco a las rutinas.

Para los niños, la vuelta al colegio supone mucho más que volver a las aulas. También significa recuperar los horarios de sueño, volver a organizar las comidas, retomar la actividad física y adaptarse de nuevo al ritmo cotidiano.

Y no hace falta complicarlo.

Muchas veces, los hábitos más sencillos son precisamente los que más ayudan: dormir lo suficiente, mantener una alimentación variada, beber agua, moverse cada día y cuidar la higiene personal.

La Asociación Española de Pediatría recomienda recuperar progresivamente los horarios antes del comienzo de las clases y prestar especial atención al descanso, la alimentación, la actividad física y la higiene.

La vuelta al cole no necesita una lista interminable de cosas nuevas. Necesita recuperar buenos hábitos.


DORMIR BIEN PARA EMPEZAR BIEN

Durante las vacaciones es fácil que los horarios cambien.

Acostarse más tarde, levantarse sin despertador y pasar más tiempo delante de las pantallas forma parte, muchas veces, del ritmo del verano. Pero cuando comienzan las clases, el cuerpo necesita volver poco a poco a unos horarios regulares.

El sueño es especialmente importante durante la infancia y la adolescencia. No se trata solamente de dormir muchas horas, sino también de mantener unos horarios suficientemente regulares y unas condiciones que favorezcan un descanso adecuado.

Según la Asociación Española de Pediatría, los niños de 3 a 5 años necesitan aproximadamente entre 10 y 12 horas de sueño; entre los 6 y los 10 años, alrededor de 10 horas; y durante la adolescencia, aproximadamente 8 a 10 horas.

Por eso, unos días antes de comenzar el colegio puede ser útil ir adelantando progresivamente la hora de acostarse y recuperar la rutina de la noche.

Una cena tranquila, reducir las pantallas antes de dormir y mantener horarios relativamente constantes pueden ayudar a que la transición del verano al curso escolar sea más sencilla.

Porque un buen comienzo de curso también empieza la noche anterior.


DESAYUNO, HIDRATACIÓN Y MOVIMIENTO

La vuelta al colegio también significa recuperar una cierta estructura durante el día.

Después del verano, volver a unos horarios regulares para las comidas puede ayudar a organizar mejor la jornada. Un desayuno adecuado y una alimentación variada forman parte de esos hábitos cotidianos que acompañan el crecimiento y la actividad de los niños.

También es importante recordar algo muy sencillo: beber agua. Tener una botella a mano durante el día facilita que los niños puedan hidratarse cuando lo necesitan.

Y después de varias horas sentados en clase, llega el momento de moverse.

Caminar, jugar, montar en bicicleta, bailar, practicar un deporte o salir al parque son formas sencillas de incorporar actividad física a la vida diaria. La Asociación Española de Pediatría recomienda que los niños realicen al menos una hora diaria de actividad física moderada o intensa.

No hace falta convertir cada tarde en un entrenamiento.

Moverse, jugar y disfrutar también forman parte de crecer.


HIGIENE: PEQUEÑOS HÁBITOS QUE CUENTAN

Con la vuelta al colegio también regresan las rutinas de higiene que forman parte del día a día: lavarse las manos, ducharse después de la actividad física, mantener las uñas limpias y cuidar el cabello y el cuero cabelludo.

Son gestos sencillos, pero importantes, especialmente cuando los niños vuelven a compartir espacios, juegos y muchas horas juntos.

Y hay un tema que suele aparecer cada curso escolar: los piojos.

Los piojos pueden aparecer en cualquier ambiente y no están relacionados con una peor higiene. La Asociación Española de Pediatría explica que el contagio se produce principalmente por contacto directo entre cabezas y recomienda revisar el cabello cuando aparecen molestias o existe sospecha de infestación.

¿Y qué ocurre con el Árbol del Té?

El aceite esencial de Árbol del Té (Melaleuca alternifolia) es una de las plantas aromáticas que más se ha estudiado en relación con los piojos de la cabeza.

Existen estudios de laboratorio y también ensayos clínicos realizados con formulaciones concretas que contienen Árbol del Té, en los que se ha observado actividad frente a los piojos y, en algunos casos, frente a sus huevos.

Esto es interesante, pero hay una diferencia importante: no todos los productos que contienen Árbol del Té tienen la misma composición ni están formulados para tratar una infestación.

Por eso, si se detectan piojos, no debemos sustituir un tratamiento específico por unas gotas de aceite esencial. Primero hay que confirmar la infestación y utilizar el tratamiento adecuado.

El Árbol del Té puede formar parte, en cambio, de una rutina de cuidado capilar e higiene, siempre utilizando cada producto según su formulación y sus indicaciones.

Y aquí tenemos una combinación especialmente interesante de nuestra línea:

Árbol del Té + Manuka + Kanuka

Nuestro Aceite esencial de Árbol del Té con Manuka y Kanuka, E117, está actualmente en el catálogo de Aroma Hispana como una “mezcla purificante”.

Tres plantas aromáticas de origen australiano y neozelandés reunidas en una misma mezcla, con el Árbol del Té como protagonista.

Un clásico de la vuelta al cole que nos permite hablar de cuidado, higiene y cabello desde la aromaterapia, sin convertirlo en un tratamiento médico.

Importante: el aceite esencial no debe aplicarse puro sobre el cuero cabelludo de un niño. Su utilización debe respetar siempre la formulación, la dilución y las indicaciones específicas del producto.


CUIDAR LA PIEL DESPUÉS DE UN DÍA DE COLEGIO

Después de muchas horas fuera de casa, jugando, haciendo deporte, corriendo en el recreo o simplemente pasando el día entre aulas y actividades, la piel también puede necesitar un poco de atención.

El calor, el sudor, el roce de la ropa, pequeñas irritaciones o la propia sequedad de la piel pueden hacer que al final del día apetezca una ducha y unos minutos de cuidado.

Aquí vuelve a tener sentido una rutina sencilla: limpiar la piel, secarla bien y aplicar un producto adecuado cuando sea necesario.

Dentro de la línea de Árbol del Té de Vivasan encontramos la Crema calmante de Árbol del Té I876, formulada con aceites esenciales de árbol del té, manuka, kanuka y lavanda. Vivasan la presenta como una crema para el cuidado de la piel, especialmente indicada para pieles grasas y mixtas, y señala que puede utilizarse sobre rostro y cuerpo.

No se trata de convertir cada pequeña molestia en un problema ni de llenar el cuarto de baño de productos.

La idea es mucho más sencilla: cuidar la piel cuando realmente lo necesita y mantener unas rutinas fáciles de seguir.

Y, como ocurre con cualquier cosmético que contiene aceites esenciales, especialmente cuando hablamos de niños, es importante respetar la edad de uso indicada por el fabricante, las instrucciones del producto y evitar el contacto con los ojos.

Un pequeño ritual al llegar a casa

Ducha o lavado cuando sea necesario.

Piel bien seca, especialmente en los pliegues.

Ropa limpia y cómoda.

Y, si la piel necesita cuidado adicional, un producto adecuado para ese momento.


Pequeños gestos que ayudan a terminar el día igual que queremos empezarlo: con bienestar.


MANOS LIMPIAS, UN HÁBITO QUE VA CON ELLOS

Hay hábitos que los niños pueden llevar consigo a todas partes. Uno de los más sencillos —y también de los más importantes— es aprender a cuidar la higiene de las manos.

En el colegio las manos están continuamente en movimiento: escriben, juegan, tocan materiales, comparten objetos y entran en contacto con muchas superficies.

Por eso, enseñar a los niños cuándo y cómo lavarse las manos es una de esas rutinas que merece la pena convertir en algo natural.

Antes de comer, después de ir al baño, al llegar a casa o después de jugar en determinados espacios, el lavado con agua y jabón sigue siendo una de las medidas básicas de higiene.

Y no hace falta que sea complicado.

Un buen lavado de manos necesita tiempo, agua y jabón, prestando atención también a los espacios entre los dedos y alrededor de las uñas.

Después, secarlas bien ayuda a completar el hábito.

¿Y cuando llegamos a casa?

La vuelta del colegio puede ser un buen momento para crear una pequeña rutina:

Mochila en su sitio.
Manos limpias.
Cambiarse de ropa si es necesario.
Y después… a disfrutar de la tarde.

Son gestos pequeños, pero repetidos cada día terminan convirtiéndose en hábitos.

Porque enseñar higiene a un niño no consiste solamente en decirle que se lave las manos.

Consiste en ayudarle a entender que cuidar de sí mismo también forma parte de crecer.


UN ESPACIO TRANQUILO TAMBIÉN AYUDA A ESTUDIAR

La vuelta al colegio no ocurre solamente fuera de casa. Después de las clases llegan los deberes, la lectura, el estudio y, para muchos niños, unas horas más de concentración.

Por eso, preparar un pequeño espacio para hacer las tareas puede convertirse en otro de esos hábitos que facilitan la vuelta a la rutina.

No hace falta tener un despacho perfecto.

Una mesa ordenada, buena iluminación, una silla adecuada y el material necesario a mano pueden ser suficientes para crear un ambiente agradable. También ayuda evitar, en la medida de lo posible, las distracciones constantes mientras se realizan las tareas.

Y hay algo que muchas veces olvidamos: el descanso también forma parte del estudio.

Después de un periodo de concentración, levantarse, caminar un poco, beber agua o simplemente cambiar de actividad permite romper el tiempo prolongado sentado.

¿Y los aromas?

Aquí la aromaterapia puede acompañar el ambiente de casa de una manera sencilla y agradable, siempre teniendo en cuenta la edad de los niños y utilizando los aceites esenciales de forma adecuada.

No necesitamos llenar una habitación de aromas ni presentar un aceite esencial como si fuera una solución para mejorar el rendimiento escolar.

La idea es mucho más sencilla: crear un entorno agradable que invite a la calma, al orden y a la concentración.

Una habitación ventilada, luz adecuada, poco ruido, una mesa despejada y una rutina estable siguen siendo la base.

Y cuando añadimos pequeños detalles que hacen que ese espacio resulte más agradable, estudiar puede convertirse poco a poco en una parte más natural de la tarde.

Porque preparar el entorno también es una forma de preparar la vuelta al cole.


CABELLO Y CUERO CABELLUDO: UNA RUTINA SENCILLA

La vuelta al colegio también devuelve al cabello su rutina habitual.

Después del verano, entre piscina, playa, sol y lavados más frecuentes, el cabello puede llegar a septiembre necesitando un poco más de atención. Y cuando empiezan las clases, mantener una rutina sencilla de higiene capilar ayuda a que el cuidado no se convierta en una tarea complicada.

Lavar el cabello cuando sea necesario, aclararlo bien y evitar un exceso de productos son gestos básicos que pueden formar parte de la rutina familiar.

En el caso de los niños, además, conviene acostumbrarlos desde pequeños a cuidar su propio cabello y su cuero cabelludo, aprendiendo poco a poco a realizar estos cuidados de forma autónoma.

El Árbol del Té también está presente en el cuidado capilar

Dentro de la línea de Árbol del Té de Vivasan encontramos productos destinados al cuidado cotidiano del cabello, como el Champú de Árbol del Té I777.

El Árbol del Té (Melaleuca alternifolia) es un ingrediente muy conocido en cosmética capilar y aparece en diferentes formulaciones destinadas a la higiene y cuidado del cuero cabelludo.

Pero volvemos a una idea importante de este blog: un producto cosmético para el cuidado del cabello no debe confundirse con un tratamiento para una infestación de piojos.

Si existe sospecha de piojos, debemos revisar el cabello y actuar siguiendo las recomendaciones adecuadas. Para el día a día, en cambio, podemos centrarnos simplemente en mantener una buena higiene capilar.

Cuidar el cabello no tiene que ser complicado. Una buena rutina empieza por los pequeños hábitos.


LOS PIES TAMBIÉN VUELVEN AL COLEGIO

Hay una parte del cuerpo que pasa muchas horas dentro de los zapatos durante el curso y que, sin embargo, muchas veces olvidamos: los pies.

Después del verano, volver a utilizar calzado cerrado durante muchas horas supone recuperar también una rutina de cuidado. Y si además los niños realizan deporte, juegan en el recreo o caminan bastante durante el día, prestar atención a los pies tiene todavía más sentido.

Una buena higiene diaria, secar bien los pies después de la ducha y utilizar calcetines limpios son hábitos sencillos que ayudan a mantenerlos cuidados. También es importante elegir un calzado adecuado, que resulte cómodo y permita una buena movilidad.

Un pequeño cuidado al final del día

Después de la ducha, unos minutos para secar bien los pies y revisar que la piel esté en buenas condiciones pueden convertirse en un hábito muy fácil de mantener.

Dentro de la gama de cuidado corporal de Vivasan encontramos la Crema para el cuidado diario de pies I878, pensada precisamente para el cuidado cotidiano de esta zona.

No hace falta esperar a tener una molestia para prestar atención a los pies.

Cuidarlos un poco cada día es mucho más sencillo que acordarnos de ellos solamente cuando empiezan a incomodar.

Y, como con el resto de los cuidados del blog, la clave está en la constancia:

higiene, secado, calzado adecuado y unos minutos de cuidado cuando sean necesarios.

Porque también los pies tienen que estar preparados para acompañarnos durante todo el curso.


LA VUELTA AL COLE TAMBIÉN TIENE UNA PARTE EMOCIONAL

Volver al colegio no significa solamente recuperar horarios.

Para algunos niños y adolescentes, septiembre también trae nervios, ilusión, cambios, nuevos profesores, compañeros diferentes, más responsabilidades o simplemente la sensación de volver a empezar.

Por eso, además de preparar mochilas y horarios, merece la pena preparar también el momento emocional.

Hablar con ellos sobre cómo se sienten, escuchar sus preocupaciones sin restarles importancia y dejar un espacio para contar cómo ha ido el día puede ayudar a que la transición sea más llevadera.

En los más pequeños, las rutinas sencillas pueden aportar seguridad. En los adolescentes, respetar sus espacios y mantener una comunicación abierta puede ser todavía más importante.

Crear pequeños momentos de calma

Aquí los aromas pueden formar parte de un ritual agradable en casa. No como una solución para la ansiedad o los problemas emocionales, sino como un elemento sensorial que puede acompañar momentos de descanso y desconexión.

La lavanda, por ejemplo, es uno de los aromas más conocidos dentro de la aromaterapia y se utiliza tradicionalmente para crear ambientes relajantes.

Podemos incorporarla a un momento tranquilo al final del día: después de la ducha, mientras preparamos la mochila para el día siguiente, durante unos minutos de lectura o simplemente cuando llega el momento de bajar el ritmo.

Porque también podemos enseñar a los niños algo que les acompañará durante toda la vida:

parar, respirar, reconocer cómo se sienten y aprender a cuidar de sí mismos.

La vuelta al cole no tiene que ser perfecta.

Tiene que ser una vuelta progresiva, acompañada y con espacio para adaptarse.


PEQUEÑOS RITUALES PARA TERMINAR EL DÍA

Después del colegio, los deberes, las actividades y todo lo que trae consigo la jornada, también llega un momento importante: bajar el ritmo.

No todos los días son iguales. Algunos terminan con prisas, otros con cansancio y otros simplemente necesitan unos minutos de tranquilidad antes de preparar la mochila para el día siguiente.

Crear una pequeña rutina de tarde-noche puede ayudar a que el cambio entre actividad y descanso sea más natural.

Una ducha, ponerse ropa cómoda, preparar juntos lo necesario para mañana, leer un rato o conversar sobre cómo ha ido el día son pequeños rituales que aportan estructura.

Y aquí los aromas pueden tener un papel bonito, siempre utilizados de forma adecuada y sin convertirlos en una promesa terapéutica.

La lavanda, por ejemplo, es uno de los aromas tradicionalmente asociados a los momentos de relajación y descanso. Puede formar parte del ambiente de una habitación cuando los niños ya están preparados para dormir, utilizando el método de difusión apropiado y respetando siempre las indicaciones de uso y la edad.

No se trata de conseguir que un niño se duerma gracias a un aroma.

Se trata de crear una señal sensorial que acompañe una rutina que ya estamos construyendo.

Porque el verdadero ritual no está en el producto.

Está en todo lo que hacemos alrededor de él:

apagar las pantallas, bajar las luces, preparar el día siguiente, hablar un rato y dejar que la casa entre poco a poco en modo descanso.

Volver al colegio también es recuperar estos pequeños momentos.

Y quizá esa sea una de las mejores cosas que podemos enseñarles: que cuidarse no siempre significa hacer más.

A veces significa saber cuándo parar.


UNA VUELTA AL COLE CON MENOS PRISAS Y MÁS CUIDADO

Septiembre suele llegar con muchas cosas que organizar: horarios, libros, mochilas, actividades, comidas, deberes…

Pero entre toda esa planificación, también podemos reservar un espacio para algo mucho más sencillo: cuidar los pequeños hábitos que hacen que el día a día funcione mejor.

Dormir bien, alimentarse de forma variada, beber agua, moverse, mantener una buena higiene, cuidar la piel y el cabello y encontrar momentos para desconectar son hábitos que no necesitan grandes esfuerzos ni productos sofisticados.

Los productos de cuidado personal pueden acompañar estas rutinas, pero no tienen que convertirse en el centro de ellas.

En este sentido, la línea de Árbol del Té de Vivasan nos ofrece diferentes opciones para incorporar el cuidado cotidiano de la piel y el cabello a las rutinas familiares, siempre respetando las características y las indicaciones de cada producto.

Y quizá ese sea el verdadero sentido de una vuelta al cole saludable:

no intentar hacerlo todo perfecto, sino recuperar poco a poco aquello que nos hace bien.

Porque un nuevo curso no es solamente volver a clase.

Es volver a encontrarnos con nuestras rutinas, nuestros amigos, nuestros retos y también con esos pequeños momentos que nos ayudan a sentirnos bien.

Septiembre es una oportunidad para empezar de nuevo.

Menos prisas.
Más hábitos.
Más escucha.
Más cuidado.

Y, sobre todo, recordar que cuidarnos también se aprende.

Fuentes consultadas

  • Asociación Española de Pediatría (AEP). ¡Ya está aquí la vuelta al colegio! Recomendaciones sobre sueño y hábitos saludables.
  • Asociación Española de Pediatría. “Vuelta al cole”: consejos y buenos hábitos.
  • Barker SC, Altman PM. A randomised, assessor blind, parallel group comparative efficacy trial of three products for the treatment of head lice in children. BMC Dermatology, 2010.
  • Di Campli E, et al. Activity of tea tree oil and nerolidol alone or in combination against Pediculus capitis and its eggs. Parasitology Research, 2012.
  • Vivasan International. Información oficial de los productos de la línea Árbol del Té.

Con Cariño.

Marisa Gómez

Aroma Hispana

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